El Padre

El Padre Por fin nació el bebe, cortaste el cordón umbilical y llevas el bebe a casa. Puede ser una  primera etapa diferente a lo que imaginabas, el continuo cuidado que requiere tu bebe y su aparente fragilidad a veces puede generarte temor, sin embargo mientras más contacto tengas con el bebe más rápido superas el temor  y mayores serán los beneficios. La participación de los papas en la crianza de los hijos, aporta características únicas al desarrollo de los niños, tal vez nunca imaginabas de lo que serias capaz por tu hijo, ni que nuevos talentos desarrollarías tú mismo al ser papá.

 Los estudios de desarrollo infantil insisten en los beneficios de la participación del Padre en el cuidado de los bebes señalan que su capacidad de aprender aumenta ya que recibe información desde la perspectiva  del padre. Por ejemplo la forma de jugar o cargar al bebe, es muy característica del papá le genera una sensación de seguridad,  más adelante, al jugar,  esas volteretas que a veces asustan a la mamá  son lo más divertido para tu hijo.

Veamos que, pasa con los bebes en sus primeros meses. El Dr. Terry Brazelton describe con gran exactitud las reacciones del bebe respecto a su papá, en el libro SU HIJO podemos leer lo siguiente:

“Esta maravillosa relación empieza temprano, a las dos semanas ya reconocerá la voz del padre, al mes será capaz de tener un comportamiento previsible con el papá, los hombros del bebé se encorvan y toda la carita adquiere una expresión de anhelo y querer jugar: sube las cejas abre la boca, le brillan los ojos, muestra esa expresión de feliz anhelo incluso cuando oye la voz del padre en la distancia.  A las cuatro semanas ya habrá aprendido a esperar que el padre le hable con una entonación de mayor animación”.

 Cuando el padre le cuenta cuentos o le lee historias prestan más atención, no olvidemos que escucha su voz claramente desde que está dentro del útero, jugar con mamá es frecuente, hacerlo con papá es toda una aventura.

Las investigaciones sugieren que los padres que pasan tiempo prolongado con sus hijos enriquecen su imagen propia; siendo más estable el entorno familiar para él, todo esto contribuye a su capacidad de adaptación personal y social.

A medida que el niño crece su relación con el padre se incrementa, la actitud de mayor confianza del padre al niño facilita su relación, intenta  nuevos juegos con él es muy importante ayudarle a adquirir nuevas habilidades.  Si el padre es quien participa en alguna actividad dentro de la rutina del bebe como darle su cena o leerle un cuento antes de dormir mejor, se enriquece la experiencia para los dos.

La influencia de la figura paterna es determinante para tres áreas dentro de la adaptación personal y social del niño. Primero la independencia de su relación con la madre, la diferenciación de los géneros masculino y femenino y la adquisición de valores sociales.

Además, el padre dota de recursos  al niño proyectándolo hacia el futuro por ejemplo, al iniciarle en la práctica de algún deporte, generalmente las expectativas del padre se proyectan a un futuro lejano.   En cambio la madre proyecta su atención y expectativas al futuro inmediato, el amor dulce y  protector de la madre le garantiza su sensación de seguridad.

Así la naturaleza propia de padre y madre  son la perfecta combinación que asegura un desarrollo sano y progresivo para el niño.

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