El estos primeros meses el bebé solo debería recibir amor, ternura y paz de mamá y papá. Luego él va a procesar la información de su medio ambiente a través del contacto corporal, como lo cargas, como va contigo de un lugar a otro, como te comunicas con tu bebé, el apego, el abrazarlo y besarle. Si este contacto es sereno, tranquilo y relajado se beneficiará también el desarrollo de su inteligencia emocional y su salud.

Un bebe sano

Un bebe, un niño, una persona sana, sin duda un proyecto maravilloso para los padres. El bebé al nacer va progresando en su desarrollo y acumula experiencias a través de las sensaciones que percibe en su cuerpo y a las relaciones  afectivas y emocionales vividas en relación con la madre principalmente, un ejemplo claro de esta experiencia es la lactancia materna que constituye la relación fisiológica y emocional más completa para el bebé.

Motricidad y psiquismo están íntimamente ligados en el bebé, de su bienestar físico depende su bienestar emocional y viceversa por lo que el desarrollo de su personalidad y su inteligencia emocional están en un momento crucial en sus primeros meses de vida.

La madre y el niño mantienen una relación de simbiótica, es decir el estrecho vínculo madre hijo  que se inicia en la gestación como un solo individuo se prolonga en los primeros meses del bebé. Por esta razón el primer referente de relacionamiento social es la mamá, es ella quien le irá indicando como es el mundo exterior, quienes son  las personas conocidas y quienes no, las situaciones de peligro y las manifestaciones de amor.

El bebé necesita a su mamá para alimentarse, calmarse, sobrevivir pero también para relacionarse con los  demás es la madre quien abrirá el vínculo hacia el padre, el entorno familiar y también quien favorecerá de una manera natural las nuevas experiencias.

El estos primeros meses el bebé solo debería recibir amor, ternura y paz de mamá y papá. Luego él va a procesar la información de su medio ambiente a través del contacto corporal, como lo cargas, como va contigo de un lugar a otro, como te comunicas con tu bebé, el apego, el abrazarlo y besarle. Si este contacto es sereno, tranquilo y relajado se beneficiará también el desarrollo de su inteligencia emocional y su salud.

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Escrito por: 

Miriam Molina